La irresponsabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol tiene consecuencias muy negativas tanto para quien conduce como para el resto de los conductores y los peatones.

Conducir ebrio es un delito

Tipificada en el artículo 379.2 del Código Penal, la conducción bajo los efectos del alcohol, drogas tóxicas, sustancias psicotrópicas o estupefacientes, constituye un delito contra la seguridad vial.

En dicho Código se recogen también unas tasas límite que determinan la gravedad del delito: más de 0,6 miligramos por litro en aire espirado y más de 1,2 gramos por litro en sangre.

Positivo en control policial y positivo en accidente de tráfico

Existen dos escenarios en los que se podría estar produciendo la comisión del delito:

1. Dar positivo en un control de la Policía, lo que conllevaría a una citación inmediata para la celebración de un juicio rápido (generalmente al día siguiente o a los pocos días del suceso).

2. Dar positivo en un accidente de tráfico, lo que normalmente obliga a incoar acciones judiciales, valorar las posibles lesiones y tasar el alcance de los daños, al pago de los cuales estaremos obligados, ya que nuestra aseguradora, al ser un supuesto exclusión de los contemplados en todas las pólizas del Seguro de vehículos, no estará obligada a hacerse cargo de los mismos, o si lo hace, posteriormente nos reclamará lo abonado en nuestro nombre.

¿Qué es el juicio rápido y cómo actuar en estas circunstancias?

La fórmula del juicio rápido se emplea para que el conductor tenga la posibilidad de enfrentarse a los hechos que se le imputan de manera casi inmediata. El procedimiento de Juicio rápido, es un proceso penal que se aplica en el enjuiciamiento de delitos que no superen los 5 años de privación de libertad (robos, hurtos, violencia física…), cuyo procedimiento haya sido incoado por el correspondiente atestado policial, y entre otros, a los procedimientos incoados por alcoholemia.

Desarrollo del Juicio rápido por alcoholemia.

El proceso puede desarrollarse de dos maneras:

1. Con conformidad, cuando el conductor reconoce los hechos que se le imputan, admite su culpabilidad y se conforma con lo solicitado por el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación. En este caso es fundamental la intervención del Abogado quien intentará, dentro de los límites que establece la Ley, negociar con el Ministerio Fiscal unas penas lo más bajas posibles, de acuerdo con las circunstancias personales y profesionales de su cliente.
Si dicha conformidad con los hechos es prestada tanto por el acusado como por su Abogado, el Juez de Instrucción dictará la sentencia de forma inmediata, en la que se reducirá en un tercio de la pena solicitada por el Ministerio Fiscal. Contra tal Sentencia de conformidad, no cabe presentar recurso.

2. Sin conformidad, cuando el conductor no reconoce los hechos. A partir de este momento, el caso el procedimiento de Juicio Rápido por Alcoholemia se transformará en Diligencias Previas de Procedimiento Abreviado, para practicare las pruebas que se estimen pertinentes (tasaciones de daños, informes médicos, etc.), y una vez practicadas se formularan los correspondientes escritos de acusación y defensa, siendo traslada la causa al Juzgado de lo Penal que corresponda. Este proceso exige la presentación de pruebas que demuestren lo sucedido y sirvan para evitar la condena exigida por el Ministerio Fiscal. En este caso sí cabe presentar recurso tras la sentencia judicial.

En ambos casos, contar con el asesoramiento de un abogado experto en Derecho Penal resulta de gran utilidad, ya que se encargará de defender sus intereses y negociar, en su caso la pena más baja. Cuando se trata de la defensa de tus derechos y de encontrar la solución más favorable, es conveniente tener respaldo profesional, sobre todo si se tiene en cuenta el alcance de las sentencias a las que te enfrentas.

Consecuencias del juicio por alcoholemia

a. Creación de antecedentes penales.
b. Retirada del carnet de conducir entre 1 y 4 años.
c. Pena de prisión de 6 meses a 2 años, o
d. Multa de 12 a 24 meses, o
e. Trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

Los apartados a) y b), se producirán en cualquier caso si somos condenados por dicho delito y las penas exigidas por el Ministerio Fiscal dependerán de diversas circunstancias, p. ej. el hecho de si se trata de un delito recurrente o si ya se cuenta con antecedentes penales. Este es el motivo por el que, si no quieres perder el carnet de conducir o estar privado de él durante un tiempo prolongado, enfrentarte a una pena de prisión o pagar una cuantiosa multa, necesitas a un abogado especializado que defienda tu causa.

CategoryArtículos